Eliminar la Corrosión de la Rueda

Eliminar la Corrosión de la Rueda

Posted by John Driver on May 30th, 2017

 

La corrosión es un problema costoso y constante para las flotas que trabajan en entornos mineros extremos. Provoca daños inmensurables a las ruedas y neumáticos del equipo minero, ya produce un impacto negativo en el rendimiento del equipamiento y vuelve los vehículos potencialmente inseguros para los operadores.

La corrosión sucede cuando un metal se degrada a su estado natural, mediante una reacción electroquímica con el entorno. Cuando el hierro, oxígeno y agua (humedad en el aire) se combinan, el proceso de corrosión se llama oxidación. Esta reacción forma Fe203, conocido como óxido de hierro, óxido férrico u oxidación. La oxidación puede acelerarse cuando el hierro está sometido a otros minerales, químicos y fluctuaciones de temperatura. La fuerza de los componentes de las ruedas y aros se ve comprometida por el óxido y la corrosión en superficies de contacto. El óxido, aire y humedad no solamente corroen las ruedas de acero, sino que también reaccionan con el caucho. Con este tipo de corrosión, pequeñas partículas de óxido pueden desprenderse y tapar núcleos de válvulas, y así, causar fugas.

Ruedas oxidadas o corroídas.

La corrosión en ruedas lleva a superficies duras y talones que no sellan apropiadamente. La exposición al oxígeno también deteriora el revestimiento interior, la capa delgada de caucho al interior del neumático cuya función es mantener el aire fuera de la carcasa. A medida que el revestimiento interior se deteriora, más y más aire pasa a través de él, lo que lleva a pérdidas de presión que en promedio pueden llegar a 2 psi por mes, en el caso de neumáticos de camiones. Además, a medida que el aire se filtra por el caucho, el oxígeno puede corroer y oxidar las cuerdas de acero.

La humedad es un catalizador clave para la reacción corrosiva, así que es vital reconocer y reducir las fuentes y cantidades de agua a las que son expuestas las ruedas, tales como:

  • Agua estancada en los neumáticos que no es suficientemente removida antes de la instalación. Es imposible sacar toda el agua de un neumático utilizando un balde, por esto, algunas faenas utilizan un sistema de aspiración.
  • Aros y componentes mojados. La humedad se acumula en los componentes cuando estos se encuentran expuestos, sin protección, o cuando son limpiados con una manguera antes del montaje.
  • La humedad se acumula en mangueras de inflado. Se debería utilizar colectores de agua en los compresores y en estaciones de inflado para remover tanta agua como sea posible antes de que el aire ingrese a la cámara del neumático.
  • El vapor generado por la humedad y el calor de operación. La exposición al vapor aumenta la corrosión.
  • Áreas de depósito mojadas o húmedas. Siempre almacene los aros y ruedas en entornos secos.

Una forma efectiva de detener la corrosión en ruedas y aros es agregar un anticorrosivo al neumático, antes del montaje. Los agentes anticorrosivos son recubrimientos que se aplican al interior de la carcasa del neumático como parte del proceso de montaje, ya sea por el taller de mantenimiento o por el proveedor de neumáticos. En general, los anticorrosivos o inhibidores de corrosión están compuestos por fibras y/o rellenos en una suspensión líquida espesa. Las fibras pueden filamentos textiles de otros materiales. Los rellenos pueden incluir pequeñas partículas de caucho o plástico trituradas. El rendimiento de un inhibidor depende de sus propiedades esenciales, y cada proveedor crea fórmulas específicas para aplicaciones particulares. A pesar de que proveedores diferentes recomienden prácticas distintas, los anticorrosivos son aplicados normalmente antes de la instalación, o inyectados antes al inflar el neumático mediante un sistema de bombeo neumático. Los fabricantes proporcionan tablas que indican la cantidad de inhibidor o “dosis” necesaria para cada tamaño de neumático particular. Después de la inyección, el inhibidor se propaga para cubrir completamente el revestimiento interior del neumático (banda de rodado y flancos) durante la primera hora de funcionamiento aproximadamente. Puede que sea necesario agregar un inhibidor suplementario durante el uso normal del neumático. Además, los inhibidores pueden ofrecer una barrera extra contra la pérdida de aire a través de la carcasa, y algunos pueden sellar inmediatamente pinchazos.

nhibidor de óxido siendo agregado a la rueda.

Debido a variaciones en la naturaleza química de los distintos inhibidores de corrosión, y a que no han sido una parte integral del diseño y desarrollo de los neumáticos y aros, se debe tener precaución para asegurar que todo inhibidor seleccionado:

  • Sea químicamente compatible con los neumáticos, ruedas y todos los componentes que vayan a estar en contacto con el compuesto.
  • Funcionará adecuadamente dentro del rango de temperaturas bajas y altas normalmente experimentadas durante la operación del vehículo.

Existe una amplia gama de productos, proveedores y aplicaciones anticorrosivas en el mercado. Cuando escoja un inhibidor, es importante comprender la cantidad del producto que usted necesita, para así poder calcular su costo, el cual varía entre productos. Sin embargo, es importante recordar, que sin un inhibidor, pagará el costo final: corrosión dañina y peligrosa.

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